En Argentina, país donde vivo, la llegada del Ratón Pérez es todo un acontecimiento cuando a los chicos se les cae un diente 🐭. La expectativa, los nervios y la magia del momento forman parte del ritual.
Esta historia empezó con el llamado de mi sobrina, que con apenas 5 años me avisó —muy emocionada— que por primera vez se le había aflojado un diente. Frente a semejante noticia, sentí la necesidad inmediata de tejerle algo: una forma de bajarle la ansiedad y ayudarla a esperar tranquila la inminente visita nocturna.
El patrón elegido
Buscando inspiración, encontré en la web un patrón de Ratón Pérez diseñado por Carla Mitrani de {Amour Fou} y no dudé en poner manos a la obra. El diseño me encantó desde el primer momento, sobre todo por un detalle clave: el ratón tiene un bolsito tejido, ideal para que los chicos guarden su diente y el Ratón Pérez pueda dejar su sorpresa a cambio.
👉 Patrón original: PEREZ EL RATON
Pequeñas modificaciones
En mi versión, realicé algunos cambios mínimos con respecto al modelo original:
Modifiqué la posición de la cabeza
Ajusté la ubicación de los ojos
Son detalles sutiles, pero que le dieron una expresión distinta y muy personal al muñeco terminado.
Un amigurumi lleno de magia
Este tipo de proyectos son los que más disfruto: tejidos que no solo son lindos, sino que también acompañan momentos importantes de la infancia y se convierten en recuerdos cargados de emoción ✨
Y ahora me da curiosidad saber:
¿Cómo es la tradición en tu país?
¿Quién visita a los chicos cuando se les cae un diente?
¿Qué tipo de regalo suelen dejar?
Te leo, Myri 💛


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